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Díainternacionaldelbeso

EL RESPETO COMO MAYOR SEÑAL DE AFECTO

FELICES BESOS Y FELICES NO BESOS

Cuando hablamos de respeto, solemos hacerlo desde la comprensión y la profunda creencia en que este valor, debe estar presente en el desarrollo integral de cualquier criatura.

Es como si la palabra infancia y respeto fueran aliadas inseparables, no solo creyendo en que sea un valor, sino una obligación indivisible de cualquier actitud que se dirija hacía un infante.

Por supuesto, hablo desde la generalidad, ya que, muy a nuestro pesar, continúan existiendo muchas situaciones, de vulnerabilidad en la infancia. Y cuando digo muchas es muchas, y no me refiero a tener que irnos a inhóspitos lugares o a países subdesarrollados, que eso ya por descontado. Situaciones de privación de derechos de la infancia, mas cotidianas de lo que nos pensamos, aquí cerquita, entre nuestros vecinos, en el barrio de al lado…

Intentando reencauzar el tema del que vengo a hablarte, parto del punto inicial de que aquellas personas que están leyendo el fragmento del día de hoy, llevan de serie ese respeto implícito y el cuidado por las necesidades mas básicas de los niños y las niñas.

Hoy, haciendo gala del Día Internacional del beso, quería traer una reflexión sobre los besos y las criaturas.

¿Cuantas veces le has dicho a tu hij@ «no seas maleducad@, dale un beso»?

Quizá, tantas veces como te lo han dicho a ti. Como ya he comentado en anteriores ocasiones, los hij@s son el espejo donde mirarte, por lo que, vas a poderte ver toda tu, tus creencias, y los patrones de educación con los que te han criado, por supuesto, todo esto forma parte de esa peligrosa parte inconsciente.

¿NO TE HABÍAS DADO CUENTA HASTA AHORA MISMO?

Genial, este espacio no es para que te lleves la culpa a cuestas, todo lo contrario, suéltala, te hará mas libre y mas consciente.

Pues bien, hay momentos en los que nosotras mismas les estamos enviando mensajes equivocados, y además muy peligrosos. Cuando una criatura percibe que su madre, padre o un adulto, le esta obligando a dar un beso, recibir un beso o un abrazo…o cualquier acción que tenga implícita su corporalidad sin ser ellas dueñas de esas decisiones, les estamos diciendo bien alto y bien fuerte que el adulto manda y ellas aceptan.

Estamos transmitiendo que las decisiones sobre su cuerpo las toma otra persona y además, si dicen NO, los adultos se enfadan, o regalan alguna perla tipo, ¡Ay de verdad, que seco es cuando quiere!.

Veamos si fuera la misma situación pero con un adulto, que la vecina de tu prima la del pueblo, te coge de los mofletes te los aprieta, mientras te dice lo bonita que eres, y luego te pide un beso…

Educar en respeto y competencia también significa que en esos pequeños momentos, sean los infantes los que decidan. Además educar desde esa mirada y atender esos momentos no solo les reporta ese poder de decisión y autonomía, también va a ser una solida base en la que se forjará una personalidad de autocuidado, las relaciones afectivas con la criatura y el apego se verán muy fortalecidas. aprendiendo a decir NO, cuando no quieran, y a decir SI cuando esto les agrade.

La acción de besar lleva consigo dos componentes implícitos, la voluntariedad y el afecto, cuando alguno de estos no existe, la mayor muestra de amor es la aceptación.

Este respeto a situaciones así se hace extensible a situaciones cotidianas, la pregunta forma parte del lenguaje con el que dirigirnos a las criaturas, sin dar por hecho decisiones que quizá no sean así.


¿HAS TENIDO ALGUNA SITUACIÓN EN LA QUE TU HIJ@ NO HAYA QUERIDO DAR UN BESO?¿CÓMO LO HAS ABORDADO?

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