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LO QUE NUNCA TE CONTARON SOBRE EL DESARROLLO MOTOR DE TU HIJO.

¿Aún no conoces los beneficios que aporta el movimiento libre al desarrollo integral de tu hijo?

Sigue leyendo y te cuento  las ventajas que ofrece la libertad de movimiento y las desventajas de la actividad intervencionista del adulto.

Bienvenida, si has llegado a este post es porque quieres lo mejor para tus hijos y te interesa saber más sobre su desarrollo motor, desarrollo postural, posturas intermedias… Pues bien, estás en el sitio correcto 😉

Para empezar, voy a contarte un poco más en profundidad que es esto del movimiento libre, de dónde viene, y en qué consiste.

El terminó movimiento libre fue acuñado por una gran pedagoga y pediatra llamada Emmi Pikler.

“El movimiento libre, es toda la actividad física que realiza un niño en completa libertad de movimiento en un espacio adecuado para ello, sin intervención directa del adulto. Tiene lugar cuando se tiene en cuenta el movimiento de los niños, el vínculo afectivo y el establecimiento de las relaciones afectivas con el entorno.”

Desde que pasó a ser la directora del Orfanato Loczy, en Budapest, se llevaron a cabo a su cargo una serie de coreografías de cuidados, fruto de las investigaciones y estudios realizados anteriormente, con la finalidad de crear un entorno amable y un desarrollo integral seguro rompiendo los estándares de hospicio que se practicaban hasta la época. De ahí surgió el término.

Esta actividad autónoma se ha comprobado que tiene grandes beneficios para un buen desarrollo integral.

Pero, en contra de esto, nos encontramos un mundo lleno de aparatos y utensilios, que su objetivo es estimular el desarrollo motor de las criaturas, forzando en la mayoría de las ocasiones su musculatura, en posiciones que les impiden la movilidad natural de sus cuerpos en desarrollo y dejándoles completamente estáticos: andadores, parques, sillitas, hamacas, cojines para mantener la postura de sentado…

“INTENTAR ENSEÑAR A UN NIÑO ALGO QUE PUEDE APRENDER POR SÍ MISMO, NO ES TAN SOLO INÚTIL SINO ADEMÁS PERJUDICIAL”

Emmi Pikler

Son muchos los autores  que, en sus obras sobre el desarrollo motor, hablan del papel prioritario y facilitador de la madre, para que los infantes puedan ir conquistando hitos en su desarrollo motor.

Es sorprendente, ya que el cerebro humano cuando está en un proceso de aprendizaje y sumergido completamente en hacer algo que todavía no maneja, utiliza la mayor parte de la superficie de la corteza cerebral, imposibilitando hacer ninguna otra cosa a la vez, de esto que todavía no somos capaces de hacer.

Te pongo un ejemplo:

Cuando aprendiste a conducir, al principio eras completamente incapaz de hacer otra cosa en ese momento que no sea conducir, es decir, no puedes coger una botella de agua y beber o mirar el gps a la misma vez, ¿verdad? Toda tu concentración está en ese nuevo reto, en esa nueva habilidad que estás aprendiendo.

Una vez ya hemos interiorizado completamente y automatizado esto, somos capaces de accionar otros procesos mientras conducimos, como los que te puse en el ejemplo.

Con las criaturas pasa algo similar, cuando adquieren y conquistan por sí mismo un nuevo estadio motor, como puede ser la posición de sentado en un primer momento, su  actividad cerebral está completamente centrada en mantener ese equilibrio, hasta que automatice esa secuencia de movimientos. Más tarde, serán capaces de estar sentados y a la vez ir cogiendo objetos y manipularlos.

Pero y ¿qué ocurre cuando se les fuerza una postura?

Siguiendo con el ejemplo de la adquisición de tu hijo por aprender la posición de sentado, podríamos decir que se ve forzado a permanecer inmóvil puesto que debe ejecutar movimientos que no está preparado a hacer por sí solo, esperando a su familia para que deshagan su postura o les dé un objeto para manipularlo, ya que por sí mismo no puede hacerlo.

La dependencia  del adulto que se les va creando a las criaturas, es otra de las consecuencias.  Necesitando continuamente que intervengan en su juego o en sus posturas, creándole una necesidad real.  

Pero no solo eso.

Por otro lado sus músculos se tensan y otros se relajan, sin ser la función de estos el mantenimiento del equilibrio.

Hay muchos pediatras que recomiendan colocar a los bebés decúbito prono (para que nos entendamos: boca abajo) para que vayan levantando la cabeza y fortaleciendo la musculatura de su espalda.

Te preguntarás, ¿incluso si aún no han llegado a esa postura por sí mismos?

Así es.

Todo el tiempo que tu bebé pasa tumbado boca arriba explorando sus manos, sus pies, girando su cabeza a ambos lados, incluso desplazándose con sus pies y sobre su espalda, está fortaleciendo sus músculos, hasta que esté preparado para voltearse.

Para que el infante pueda ir conquistando sus propios logros es imprescindible que cuente con las condiciones adecuadas, como son: ropita cómoda, un espacio amplio y seguro sin que existan prohibiciones del adulto en cuanto a movimientos, sino más bien alternativas de donde realizar estos, como por ejemplo saltos o carreras en casa.

Es conveniente que la ropa sea amplia y le permita el juego con diferentes movimientos sin restricción. Y que sus pequeños pies estén descalzos, sin calcetines.

Las plantas de sus piececitos son un receptor de información brutal y además la posición de sus dedos le va a ayudar en las complejas coreografías de sus movimientos, como apoyo, para mantener mejor el equilibrio, para girar. Además, es la mejor superficie antideslizante que le permite adherirse al suelo.

“EL NIÑO QUE LLEGA A ALGO POR SU PROPIO MEDIO ADQUIERE CONOCIMIENTOS DE OTRA NATURALEZA QUE EL QUE RECIBE LA SOLUCIÓN TOTALMENTE ELABORADA”

EMMI PIKLER

En la mayoría de los estudios y libros sobre desarrollo motor se habla sobre los hitos de la posición de sedestación (sentado), bipedestación (de pie) o cuando adquieren la marcha (cuando empiezan a desplazarse por ellos mismos).

Pero, ¿y los demás estadios? ¿y las posturas intermedias? ¿y todas esas posturas que ocupan la mayor parte del tiempo de la vida de un bebé?

Ahora mismo vamos a ver cuáles son esas posturas, y como van pasando de una a otra de forma completamente natural sin necesidad de ninguna intervención externa.

  • Movimientos de brazos, pies, cabeza a ambos lados, apoyo de sus plantas de los pies y desplazarse hacia arriba.
  • Colocarse en posición dorsal.
  • Hacer el giro completo y voltear.
  • Una vez controla el giro o incluso ya ha aprendido a deshacer la postura y volver a girarse boca arriba, comienza a apoyar sus manos, o brazos y a ir elevando su cabeza, pasando más tiempo con la espalda más erguida. También forma parte de estas posturas intermedias ese momento tan adorable en el que comienzan a rodar.
  • Apoyo de los brazos y comienza a reptar.
  • Ir colocando sus rodillas, levantar progresivamente el tronco del suelo y sus puntos de apoyo son medias piernas, manos y comienza el gateo.
  • Girar sobre sí mismo desde boca abajo e ir introduciendo la rodilla con el punto de apoyo sobre sus manos hasta llegar a sentarse.
  • Erguirse completamente sobre sus rodillas y apoyarse en algo para comenzar a ponerse de pie.
  • Comenzar a ponerse de pie sin apoyo y comenzar la marcha (¡ahí viene el terremoto!).

Tras este pequeño repaso por los estadios motores, y las posiciones intermedias, me gustaría resaltar que cada conquista es un gran logro y que al igual que cuando nacen su musculatura no está preparada para caminar, para el resto de posturas, aunque se conozcan como intermedias, tampoco.

No he querido categorizar las posturas por meses porque aunque es algo indicativo, cada criatura es un mundo y tiene su propio ritmo evolutivo y es importante entender y respetarlo.

La propia conquista de sus logros es un gran aprendizaje en sí mismo y una gran oportunidad para aumentar su seguridad, control postural, conocimiento de su propio cuerpo, tolerancia a la frustración, conocimiento del entorno, establecimiento de límites corporales y en relación al espacio, y sobre todo a que puedan desarrollarse en plena libertad.

Todo esto repercutirá de manera positiva en su desarrollo como persona, dotándolo de autonomía y convirtiendo a tu bebé en una persona independiente y con herramientas para afrontar las diferentes etapas y situaciones.

Tiene sentido, ¿verdad?

¿Habías oído hablar sobre el movimiento libre? ¿Crees que es importante? Me encantaría saber tu opinión y tu experiencia si has pasado ya por esta etapa con tu bebé o la estás pasando en este momento, deja tu comentario para conocer tu experiencia y estaré encantada de leerte y responderte.

Si te interesa el tema de la crianza consciente y te gustaría ampliar información, o incluso leer más sobre la pedagogía Emmi Pikler,  puedes leer otros artículos interesantes que publico con frecuencia para mamás como tú y suscribirte para no perderte nada.

O si crees que puedo ayudarte con algún tema relacionado con tus hijos, puedes escribirme un email a martaserra@criarconalma.com

Antes de despedirme, me gustaría agradecerte tu tiempo con un regalito, una guía de 10 consejos prácticos para criar niños felices, si la quieres, solamente tienes que pinchar aquí.

¡Sigue disfrutando de la crianza, es una experiencia única!

«Todas las imágenes están sacadas del libro Moverse en libertad de Emmi Pikler, desarrollo de la motricidad global»

6 comentarios en “LO QUE NUNCA TE CONTARON SOBRE EL DESARROLLO MOTOR DE TU HIJO.”

  1. Hola muy informativo el post. Yo siempre tuve la idea de que el desarrollo motor de un bebé no tiene porqué forzarse. Con mi hija de 9 meses y medio nunca uso ni usará andador. Siempre estuvo en la cama de 2 plazas 1/2 pegada a la pared y yo de otro lado por seguridad y ahí aprendió. Hoy en día, está la etapa de la penúltima imagen. Hace poco conocí el concepto de movimiento libre y me alegra de haberlo aplicado. Los resultados están a la vista

  2. Sin saber la teoría hemos hecho esto con mis niños. Mi bebé de siete meses está casi siempre en el suelo y mis padres criticando… pero los resultados están ahí, la bebé está gateando y explorando; mi mamá le compró un tapete para que no esté en el suelo, pero la niña se sale todo el tiempo de allí. Igual cada bebé tiene su ritmo, y estamos sorprendido de lo física que es esta niña, creo que tiene alma de deportista 🙂

    1. ¡Qué bueno, esto que comentas!
      Oye pues mira nunca se sabe quizá en unos años sea atleta olímpica jeje
      Es impresionante las diferencias a nivel de equilibrio, musculatura de los niños que han vivenciado el movimiento libre de los que no, tiene grandes beneficios pero además le hacemos un gran favor a su espalda.

      Muchas gracias por compartir.

      ¡Un fuerte abrazo!

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